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Pagás 2 y te llevás los 3
Hay momentos en los que el cuerpo no pide una sola cosa.
A veces necesita descanso.
A veces, más sensibilidad.
A veces, ternura.
A veces, fuego.
Por eso esta propuesta reúne los tres aceites corporales de Nalkimia en un mismo combo: para que haya una alquimia para cada ocasión, cada estado, cada deseo y cada clima interno.
Este set es una invitación a habitar el cuerpo con más presencia, más goce y más cuidado. No como una rutina automática, sino como un pequeño ritual posible dentro de la vida real: después de la ducha, antes de dormir, en un masaje, en una pausa, en una noche especial, en un momento de cansancio o en esos días donde hace falta volver a una misma con un poco más de amor.
Las Sacerdotisas de la Mirra —esas tantrikas egipcias dedicadas al arte del contacto— masajeaban los cuerpos con aceites alquimizados para acompañar el movimiento y el equilibrio de sus canales sutiles. Hoy podríamos nombrarlos como nadis, meridianos o incluso cadenas miofasciales. Cambia el lenguaje, pero no la intuición profunda: el cuerpo necesita ser tocado con presencia, untado con cuidado, acompañado en sus ritmos.
Por eso esta línea fue creada como una trilogía sensible y complementaria.
El que erotiza, expande y despierta el placer
Éxtasis Sutil es la alquimia del roce, del autoamor, del cuerpo que se descubre desde un lugar más sensual, más presente y más abierto. Es un aceite corporal afrodisíaco, floral y envolvente, pensado para quienes desean sutilizar el placer, expandir la sensibilidad y transformar un gesto cotidiano en una experiencia más viva.
Su base de caléndula y almendras dulces nutre e hidrata profundamente, mientras las Rosas del Desierto de Egipto, el cuarzo rosa, el cuarzo cristal y los pétalos de rosas de la India le dan ese carácter amoroso, exquisito y embriagante que vuelve al contacto una ceremonia suave y encendida a la vez.
Es ideal para masajes en pechos y zona del corazón, para explorar nuevas formas de acariciarse, para ritualizar los días a través del autocuidado, y para recordar que el placer también puede ser una vía de conocimiento. Una invitación a sentirse más disponible para el goce, más habitada por la propia piel, más cerca del cuerpo como territorio de disfrute.
El que agrega dulzura, intimidad y sensibilidad
Anam Cara es la alquimia del ablande.
La del cuerpo que no quiere exigencia sino ternura.
La de la piel que pide caricia, tiempo, presencia y un modo más amoroso de ser habitada.
Con coco y almendras dulces como aceites vehiculares, y una mezcla de rosas, geranio y vainilla, este aceite tiene una cualidad cálida, suave y deliciosamente sensual. La cornalina y la caléndula acompañan esta fórmula pensada para quienes desean vincularse con más dulzura, tanto consigo mismas como con otras personas.
Anam Cara es para esos momentos en los que hace falta bajar defensas sin perder erotismo. Para sensibilizar el cuerpo. Para quedarse un rato más en el presente. Para tocar con compasión esas partes que se sienten acorazadas, cansadas, heridas o adormecidas. Para descubrir que la dulzura no está reñida con la potencia erótica, sino que muchas veces es justamente lo que la vuelve más profunda.
Es un aceite que invita a la intimidad en el sentido más amplio: intimidad con una misma, con la propia vulnerabilidad, con el ritmo del cuerpo, con la posibilidad de recibir y de ablandarse. Una caricia botánica que hace del contacto algo más tierno, más reparador y más habitable.
El que relaja, serena y acompaña el descanso
Aletheia es la alquimia de la pausa.
La del cuerpo cansado que necesita bajar revoluciones.
La del sistema nervioso que pide menos ruido y más sostén.
Con un óleato de almendras dulces macerado en lavandas, y una sinergia de lavanda, melissa, flores de lavanda y amatista, esta fórmula está pensada para acompañar momentos de relajación profunda, descanso y recuperación.
Es ideal para masajear cervicales, hombros, piernas cansadas o zonas de tensión; para usar después del ejercicio; para sumar unas gotas a un baño de inmersión; o para acompañar abdomen y sacro en días de mayor incomodidad menstrual. Su aroma es sutil, herbal, sereno. No está pensado como perfume, sino como un abrazo sensorial para el cuerpo.
Aletheia acompaña cuando hace falta aflojar, aterrizar y entregarse un poco más al descanso. Cuando la mente está acelerada, cuando el cuerpo viene acumulando, cuando se necesita una transición amorosa entre el día y la noche. Un aceite para recuperar suavidad, nutrición y espacio interno.
Este combo permite tener una alquimia para cada necesidad:
Son tres modos de encuentro con la piel.
Tres gestos de cuidado.
Tres formas de habitar el cuerpo con más presencia.
Por eso este set no es solo una promo conveniente. Es una forma de llevarse la línea completa y tener disponibles distintas alquimias para distintos momentos de la vida diaria: una noche de masaje, una tarde lenta, un post ducha, una pausa reparadora, una práctica de autocontacto, un momento de intimidad o una simple decisión de regalarse unos minutos de belleza y atención.
Total: 3 aceites corporales de 50 ml
Promoción especial: llevás 3 y pagás 2
Los tres aceites son de uso corporal, no íntimo.
Están elaborados a mano, desde una alquimia viva y estacional, en sintonía con los ciclos de la naturaleza. Por eso las fórmulas pueden presentar pequeñas variaciones según la estación, los cultivos disponibles y los cristales que cíclicamente la Tierra ofrenda.
Al no contener sintéticos, necesitan cuidado amoroso: conservar en lugar fresco y oscuro, lejos del calor y la luz directa, bien cerrados, y aplicar con manos limpias sobre piel limpia y seca. Su duración estimada es de 6 meses desde la compra.
Si hay embarazo, lactancia o alguna condición específica, se recomienda consultar con profesional de confianza antes de usar.
Estas alquimias no diagnostican, tratan ni curan enfermedades. Son ofrendas botánicas, sensoriales y cristalinas para el disfrute consciente, el cuidado cotidiano y el arte del contacto.
Porque a veces el cuerpo no necesita más explicaciones.
Necesita presencia.
Textura.
Aroma.
Descanso.
Ternura.
Fuego.
Y acá están los tres.
$105.000,00
$70.000,00
33% OFF
| Método de pago | Descuento | Precio Final |
|---|---|---|
| Efectivo | 35% | $45.500,00 |
| Transferencia | 30% | $49.000,00 |
Pagás 2 y te llevás los 3
Hay momentos en los que el cuerpo no pide una sola cosa.
A veces necesita descanso.
A veces, más sensibilidad.
A veces, ternura.
A veces, fuego.
Por eso esta propuesta reúne los tres aceites corporales de Nalkimia en un mismo combo: para que haya una alquimia para cada ocasión, cada estado, cada deseo y cada clima interno.
Este set es una invitación a habitar el cuerpo con más presencia, más goce y más cuidado. No como una rutina automática, sino como un pequeño ritual posible dentro de la vida real: después de la ducha, antes de dormir, en un masaje, en una pausa, en una noche especial, en un momento de cansancio o en esos días donde hace falta volver a una misma con un poco más de amor.
Las Sacerdotisas de la Mirra —esas tantrikas egipcias dedicadas al arte del contacto— masajeaban los cuerpos con aceites alquimizados para acompañar el movimiento y el equilibrio de sus canales sutiles. Hoy podríamos nombrarlos como nadis, meridianos o incluso cadenas miofasciales. Cambia el lenguaje, pero no la intuición profunda: el cuerpo necesita ser tocado con presencia, untado con cuidado, acompañado en sus ritmos.
Por eso esta línea fue creada como una trilogía sensible y complementaria.
El que erotiza, expande y despierta el placer
Éxtasis Sutil es la alquimia del roce, del autoamor, del cuerpo que se descubre desde un lugar más sensual, más presente y más abierto. Es un aceite corporal afrodisíaco, floral y envolvente, pensado para quienes desean sutilizar el placer, expandir la sensibilidad y transformar un gesto cotidiano en una experiencia más viva.
Su base de caléndula y almendras dulces nutre e hidrata profundamente, mientras las Rosas del Desierto de Egipto, el cuarzo rosa, el cuarzo cristal y los pétalos de rosas de la India le dan ese carácter amoroso, exquisito y embriagante que vuelve al contacto una ceremonia suave y encendida a la vez.
Es ideal para masajes en pechos y zona del corazón, para explorar nuevas formas de acariciarse, para ritualizar los días a través del autocuidado, y para recordar que el placer también puede ser una vía de conocimiento. Una invitación a sentirse más disponible para el goce, más habitada por la propia piel, más cerca del cuerpo como territorio de disfrute.
El que agrega dulzura, intimidad y sensibilidad
Anam Cara es la alquimia del ablande.
La del cuerpo que no quiere exigencia sino ternura.
La de la piel que pide caricia, tiempo, presencia y un modo más amoroso de ser habitada.
Con coco y almendras dulces como aceites vehiculares, y una mezcla de rosas, geranio y vainilla, este aceite tiene una cualidad cálida, suave y deliciosamente sensual. La cornalina y la caléndula acompañan esta fórmula pensada para quienes desean vincularse con más dulzura, tanto consigo mismas como con otras personas.
Anam Cara es para esos momentos en los que hace falta bajar defensas sin perder erotismo. Para sensibilizar el cuerpo. Para quedarse un rato más en el presente. Para tocar con compasión esas partes que se sienten acorazadas, cansadas, heridas o adormecidas. Para descubrir que la dulzura no está reñida con la potencia erótica, sino que muchas veces es justamente lo que la vuelve más profunda.
Es un aceite que invita a la intimidad en el sentido más amplio: intimidad con una misma, con la propia vulnerabilidad, con el ritmo del cuerpo, con la posibilidad de recibir y de ablandarse. Una caricia botánica que hace del contacto algo más tierno, más reparador y más habitable.
El que relaja, serena y acompaña el descanso
Aletheia es la alquimia de la pausa.
La del cuerpo cansado que necesita bajar revoluciones.
La del sistema nervioso que pide menos ruido y más sostén.
Con un óleato de almendras dulces macerado en lavandas, y una sinergia de lavanda, melissa, flores de lavanda y amatista, esta fórmula está pensada para acompañar momentos de relajación profunda, descanso y recuperación.
Es ideal para masajear cervicales, hombros, piernas cansadas o zonas de tensión; para usar después del ejercicio; para sumar unas gotas a un baño de inmersión; o para acompañar abdomen y sacro en días de mayor incomodidad menstrual. Su aroma es sutil, herbal, sereno. No está pensado como perfume, sino como un abrazo sensorial para el cuerpo.
Aletheia acompaña cuando hace falta aflojar, aterrizar y entregarse un poco más al descanso. Cuando la mente está acelerada, cuando el cuerpo viene acumulando, cuando se necesita una transición amorosa entre el día y la noche. Un aceite para recuperar suavidad, nutrición y espacio interno.
Este combo permite tener una alquimia para cada necesidad:
Son tres modos de encuentro con la piel.
Tres gestos de cuidado.
Tres formas de habitar el cuerpo con más presencia.
Por eso este set no es solo una promo conveniente. Es una forma de llevarse la línea completa y tener disponibles distintas alquimias para distintos momentos de la vida diaria: una noche de masaje, una tarde lenta, un post ducha, una pausa reparadora, una práctica de autocontacto, un momento de intimidad o una simple decisión de regalarse unos minutos de belleza y atención.
Total: 3 aceites corporales de 50 ml
Promoción especial: llevás 3 y pagás 2
Los tres aceites son de uso corporal, no íntimo.
Están elaborados a mano, desde una alquimia viva y estacional, en sintonía con los ciclos de la naturaleza. Por eso las fórmulas pueden presentar pequeñas variaciones según la estación, los cultivos disponibles y los cristales que cíclicamente la Tierra ofrenda.
Al no contener sintéticos, necesitan cuidado amoroso: conservar en lugar fresco y oscuro, lejos del calor y la luz directa, bien cerrados, y aplicar con manos limpias sobre piel limpia y seca. Su duración estimada es de 6 meses desde la compra.
Si hay embarazo, lactancia o alguna condición específica, se recomienda consultar con profesional de confianza antes de usar.
Estas alquimias no diagnostican, tratan ni curan enfermedades. Son ofrendas botánicas, sensoriales y cristalinas para el disfrute consciente, el cuidado cotidiano y el arte del contacto.
Porque a veces el cuerpo no necesita más explicaciones.
Necesita presencia.
Textura.
Aroma.
Descanso.
Ternura.
Fuego.
Y acá están los tres.